Ella está cansada. Se cuestiona x si sola tantas cosas, h ay días que lo ve lejano; otros, lo ve inminente. Aunque sabe que tiene sus incondicionales. Los que la querrán siempre, pase lo que pase, y que se lo demuestran continuamente con una palabra de aliento, con un gesto de cariño, con un “aquí me tienes”. Y de un manotazo distraído aparta de su pensamiento a esa gente que la ataca, la critica y la cuestiona, como siempre, sin saber y creyendo saberlo todo. Imaginando una vida que no es la suya. Envidiandola por algunas cosas, y señalándola por otras. Marcándola con mentiras. Claramente e lla flaquea. Los ojos aveces no le brillan, la sonrisa es una mueca. Se traga las lágrimas mirando algunas cosas alrededor, pensando qué hacer. Hay días en los que todo está gris, casi negro. La luz se resiste a aparecer. Pero por supuesto hay días en los que s e pinta los labios. Se mira al espejo y coge la seguridad y la co...